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Hasta once enterramientos localizados en la necrópolis gaditana descubierta en la Segunda Aguada

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Los restos están datados en la época tardo púnica romano republicana, fechada entre finales del siglo III y el siglo II antes de Cristo.

CÁDIZDIRECTO/EuropaPress.- Los trabajos arqueológicos realizados entre el 20 de diciembre y el 24 de enero en la plaza de Hospital de Segunda Aguada de Cádiz han sacado a la luz “un total de once enterramientos de la época tardo púnica romano republicana, fechada entre finales del siglo III y el siglo II antes de Cristo”.

Los trabajos han sido realizados por la empresa Easy 2000 SL. El arqueólogo de la Empresa de Vivienda del Consistorio gaditano Fernando Blanco indica en su informe que “del total de enterramientos, 9 han sido inhumaciones pertenecientes a individuos jóvenes y adultos de ambos sexos, y dos de ellos expoliados de antiguo”.

Los cuerpos estaban colocadosen posición decúbito supino a excepción de uno que se encontraba boca abajo, es decir, decúbito prono”.

Casi todos los cuerpos, según el citado informe, se encuentran “depositados en fosas simples estrechas excavadas en la arcilla natural rojiza, envueltos en sudario, estando algunos sin protección de cubierta, y otros protegidos con sillares o sillarejo de piedra caliza ostionera o bien con tejas”.

Los ajuares que se han depositado en ellos, aunque no en todos, “son elementos de adorno para uso mortuorio consistentes en aretes abiertos, anillos planos abiertos o cerrados o anillos signatarios giratorios, todos ellos de bronce”. Además, aparecieron en dos de ellos de cuentas de collar de oro de forma globular y fusiforme, de cornalina cilíndrica y de ámbar. Dentro de los hallazgos se colocaron ungüentarios de barro de diferentes tipologías para contener perfumes.

En el caso de las dos incineraciones “cronológicamente parecen más recientes, posiblemente del siglo I antes de Cristo”. Una de ellas está depositada en una urna cerámica globular sin asas, observándose en el interior “los huesos quemados y lavados, siguiendo el ritual de purificación”. Junto a la urna apareció un ungüentario de cerámica fusiforme y los huesos de un animal incinerado. En el interior se hallaba un arete de bronce. La otra incineración, se encontraba junto a una lechada de sillarejos pequeños formando una base cuadrada.

Según el informe arqueológico, asociado a los enterramientos se localizó el brocal de un pozo de estrechas dimensiones, realizado con pequeñas piedras calizas, que formaba parte del conjunto funerario. El documento recoge por último que “se ha observado con suma claridad la línea de costa existente en esta zona, entre el lugar de enterramiento, depositado en la arcilla rojiza cuaternaria natural, y la arena fina de playa”.